La fallida Audiencia de Lleida, campamento para más de 60 inmigrantes sin recursos

Más de sesenta inmigrantes sin recursos malviven en una de las calles del solar donde se proyectó la Nueva Audiencia Provincial de Lleida. El plan para las dependencias judiciales no llegó a firmarse por la mala salud económica de la Generalitat y los terrenos -que permanecen en manos del ayuntamiento- engrosan la cuarentena de solares vacíos que afean el Centre Històric de la capital. En septiembre el Ayuntamiento tiene previsto emprender un proceso participativo para encontrarle un nuevo uso, pero mientras tanto conviven en la zona decenas de inmigrantes que llegan a Lleida buscando trabajo, en especial como temporeros en la recogida de la fruta.

El solar albergaba hasta el año 2009 los Bloques del Seminario, que se derribaron después de que el alcalde de Lleida, Àngel Ros, y la entonces consejera de Justicia, Montserrat Tura, firmaran un protocolo de colaboración para la construcción de la Audiencia Provincial en el marco del Pla de Millora Urbana de la plataforma del Seminari. El proyecto también contemplaba la edificación de 104 viviendas (el 60% de protección oficial), párquines, una plaza y los nuevos accesos viarios con un ascensor y una pasarela para conectar la zona con el Turó de la Seu Vella y el Eix Comercial. El derribo, que costó 180.000 euros, fue la única actuación que se realizó. Ahora el solar está limpio y vallado, como muchas de las parcelas del casco antiguo de la capital del Segrià.

La concejal d’Urbanisme, Mobilitat, Via Pública i Concessions, Marta Camps, avanza a LaVanguardia.com que “en septiembre el Ayuntamiento abrirá un proceso de participación sobre el futuro uso de los más de 4.600 metros cuadrados de la parcela donde debería ir la Audiencia”. Camps asegura que en la zona se hará una actuación idéntica a la del resto de solares del Centre Històric. Los ciudadanos participarán en la redefinición de este espacio vacío “como ya lo han hecho con otras parcelas dentro del proyecto Solars Vius”, apunta.

La presidenta de la Asociación de vecinos y comerciantes del Centre Històric de Lleida, Cristina Armengol, pide que se convierta el solar en una zona de aparcamiento o en una plaza polivalente, pero siempre contemplando la posibilidad de uso como zona de estacionamiento: “En Cavallers se ha acondicionado una parcela, pero es insuficiente”, dice Armengol y añade que para dinamizar el barrio es básico que se pueda venir en coche y estacionar, “sobre todo ahora que se ha eliminado la línea de autobús del centro”.

Inmigrantes sin recursos
Armengol explica que en el campamento de la plaza Mestre Serra viven en estos momentos entre sesenta y setenta inmigrantes sin recursos. “Hace años que existe el campamento, aunque en invierno sólo quedan una decena de personas; en verano, con la recogida de la fruta la afluencia se multiplica por siete”, asegura la presidenta de la asociación.

Cristina Armengol, que no ve solución al caso, denuncia: “La situación de estas personas es muy triste y en otro barrio de la ciudad no sucedería, están a dos calles del Eix Comercial pero aquí nadie les ve”. Asegura que los vecinos del barrio saben perfectamente que “los inmigrantes han llegado a la ciudad con autobuses desde otros pueblos y que alguien les conduce hasta el campamento”.

El concejal de Benestar Social i Ocupació, Josep Presseguer, también tiene constancia de las condiciones del asentamiento: “Desde hace años atendemos a las personas que viven en el campamento a través de un macroproyecto en el que participan entidades como el Banco de Alimentos o Cruz Roja y trabajamos para ofrecerles servicios básicos, como comida o higiene, elementos que ayuden a mejorar la vida de estas personas”. La concejalía que dirige, dice, “trata con la máxima dignidad a las personas que vienen a trabajar en el sector de la fruta, pero a la vez intenta evitar el efecto llamada”.

La Nueva Audiencia, solo un proyecto
En el campamento, algunos de los habitantes guardan sus pertenencias bajo cajas de cartón y tienden la ropa en la misma valla que cierra el solar, que no tiene ni una sombra de las modernas instalaciones que proyectaron en 2009 Ros y Tura. El proyecto de la Nueva Audiencia no se hará realidad por el momento. Los usuarios de la justicia leridana tendrán que conformarse con la ampliación de las obras que la Generalitat está llevando a cabo en el actual edifico de los juzgados, El Canyeret. Según el Delegat de Justícia en Lleida, Francesc Aran, la Nueva Audiencia “no se llegó a firmar y ni tan siquiera el Ayuntamiento de Lleida llegó a ceder los terrenos del antiguo seminario”. “El proyecto no siguió adelante pero se está invirtiendo en la ampliación del actual Juzgado, en el Canyeret”, remarca Aran.

Por su parte, el presidente de la Junta de Trabajadores de Juzgados de Lleida, Jorge Mostacero, denuncia que era necesario un nuevo edificio como el que preveía ser la Nueva Audiencia, porque las dependencias actuales están ubicadas en una zona de la ciudad de muy difícil acceso. “Recogimos más de 2.000 firmas, pero han desoído todas las solicitudes, la ampliación es insuficiente y no dará respuesta a las necesidades del juzgado”. “Las administraciones deberían tener una perspectiva a largo plazo y en estos momentos ya hay diversos órganos judiciales que no se han podido ubicar en el Canyeret porque no caben”, explica Mostacero.

En el centro, donde debía haber las más modernas instalaciones al servicio de la justicia, hoy subsisten decenas de inmigrantes. Sus planes, como los de la Audiencia, tampoco han salido según lo previsto. Llegaron al Segrià persiguiendo un sueño y han acabado durmiendo a la intemperie.

Autor: *Cecília López*

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