El Prepirineo explotará sus fósiles de dinosaurios como atracción para turistas

El proyecto catalán Tierra de Dinosaurios, guardado durante años dentro de un cajón, se ha reactivado ahora y está a la espera de que en las próximas semanas las administraciones locales, el Departament de Cultura y el Institut Català de Paleontología Miquel Crusafont (ICP) firmen un acuerdo para articular el funcionamiento del que será un pack turístico-científico sobre el mundo de los dinosaurios.

El objetivo es ofrecer una ruta a lo largo del Prepirineo conectando las zonas donde se han encontrado restos de dinosaurios, para darlos a conocer y fomentar el interés del público en éste ámbito de la ciencia. Isona i Conca Dellà en el Pallars Jussà y Coll de Nargó en el Alt Urgell son los puntos de partida de un recorrido que acabará visitando Fumanya, en el Berguedà, y la parte sur del Montsec, en la Noguera. La conexión y la oferta transversal entre cada uno de estos lugares se coordinará desde las sedes del ICP en la Universitat Autònoma de Barcelona y Sabadell.

Toda la zona sur del Prepirineo posee sedimentos con restos de los últimos cinco millones de años de vida de los dinosaurios. Durante las últimas dos décadas, la labor científica de geólogos y paleontólogos ha permitido descubrir, principalmente, huesos y esqueletos en Isona i Conca Dellà, nidos y huevos en Coll de Nargó y huellas en Fumanya y el Montsec. A pesar de que cada punto destaca por alguno de los hallazgos, en todas las áreas se han encontrado los tres tipos de restos, todos ellos de hace más de 65 millones de años. En realidad, los sedimentos estudiados conservan estos restos del final del Cretacio así como de los años posteriores. Entre el hallazgo de los restos de dinosaurios y el de los primeros mamíferos primitivos se observa el punto exacto en el que se produjo la extinción.

Un patrimonio tan singular como los restos de los animales más grandes que jamás han pisado la tierra no está siendo explotado y mantiene un bajo número de visitantes en relación al potencial turístico que ofrece. En Isona se encuentra el Museu de Conca Dellà, único museo paleontológico registrado de las tierras de Lleida y que es el centro neurálgico del Parc Cretaci que puede visitarse en el municipio. En Coll de Nargó, en cambio, se pueden ver los yacimientos y las instalaciones del Centre Paleoambiental Dinosfera y la Sala Limit K-T, considerada una sala más del Museu de la Conca Dellà.

El Museu de Conca Dellà, en apuros económicos
El Museu de Conca Dellà ha sufrido durante los últimos meses un proceso de reestructuración que llevado a la disolución del consorcio que lo gestionaba como ente autónomo, ya que era deficitario. Ha culminado con la firma de un convenio entre el Ayuntamiento y el Servei de Museus del Departament de Cultura de la Generalitat para que el ICP Crusafont asuma la dirección científica y técnica del centro.

El alcalde de Isona i Conca Dellà, Constante Aranda, asegura: “El consistorio ya no podía asumir todo el coste del mantenimiento del Museo, nunca nos hemos planteado cerrar y tampoco podíamos renunciar a las ventajas de ser museo registrado y de formar parte de la red de museos”. “El convenio con la Generalitat nos permitirá reducir el coste a 30.000€ anuales y buscar empresas que quieran gestionar paquetes turísticos y vender el territorio y el patrimonio a los visitantes”, añade. Además, Aranda ve “un futuro económico y turístico” en el macro proyecto turístico Tierra de Dinosaurios.

La redefinición del museo, que en agosto estrenó su última remodelación, contempla una reducción de plantilla, la externalización de las actividades guiadas del parque y la apertura de las instalaciones únicamente durante los fines de semana, festivos, períodos vacacionales o bajo demanda de grupos, como ya hacía el museo vecino de Coll de Nargó. Desde el Departament de Cultura de la Generalitat, el responsable del Servei de Museus, Jusèp Maria Boya, advierte que el convenio firmado no ha resuelto por completo la viabilidad del centro: “Aligeraremos la carga al consistorio, pero el Ayuntamiento tiene que procurar aumentar sus ingresos reactivando algunas de las actividades que habían dejado de ofertar, incluso replanteándose un cambio de nombre que haga más reconocible su contenido”.

Boya asegura que el proyecto Tierra de Dinosaurios ya es una realidad “con una relativa modestia pero con mucho potencial”. Según el responsable de Museos, “sólo falta acabar de articular el funcionamiento y ligar el apoyo de las instancias de Turismo, ya que el proyecto puede ser un factor muy importante de desarrollo local si va acompañado de otros servicios como alojamiento y actividades culturales y lúdicas”.

El alcalde de Coll de Nargó, Benito Fité, también se muestra optimista ante la posibilidad de firmar un acuerdo que “además de impulsar definitivamente el proyecto transversal a nivel catalán, ponga el Centre Paleoambiental Dinosfera y la sala límit-K-T al mismo nivel que el Museu de Conca Dellà y nos otorgue la dirección científica, aunque ésta la asuma el ICP Crusafont”. Fité remarca que el centro de Coll de Nargó no es deficitario y que se mantiene muy activo en cuanto a actividades se refiere: “Este verano traeremos una exposición de alto nivel que en estos momentos está en Nápoles”.

Uno de los principales ideólogos del proyecto científico-turístico es Àngel Galobart, jefe del departamento de investigación del Mesozoico del ICP. Galobart asegura que “el material que alberga el Prepirineo es decisivo en el ámbito científico internacional, geólogos y paleontólogos de toda Europa viajan hasta aquí para estudiarlo”. Y añade: “Aunque se necesita una campaña de difusión a la altura de las expectativas, hemos encaminado todos los esfuerzos a poder ofrecer un producto de calidad basado en una historia propia, bajo la marca Tierra de Dinosaurios”.

Los dinosaurios del Prepirineo
Galobart explica que la Europa de hace 70 millones de años estaba formada por un conjunto de islas interconectadas entre sí de forma intermitente: “Encontramos una especie de nido que inicialmente pensamos que era de dinosaurio, pero que finalmente descubrimos que era el agujero en el que se esconde una raya marina para dormir”. Hallazgos como éste, junto a varias especies de peces, cocodrilos y tortugas revelaron que el actual Prepirineo fue la playa de los dinosaurios.

El nuevo pack turístico Tierra de Dinosauros ofrecerá una experiencia emocionante en la que, a través de la ciencia, el público infantil y familiar pueda conocer las especies que habitaban el país antes de la extinción de los dinosaurios. Así, en Isona i Conca Dellà, por ejemplo, se podrán conocer las seis formas distintas de saurópodos y las cinco especies de dinosaurios hadrosauros, entre los que hay tres especies autóctonas como el Pararhabdodon isonensis, el Blasisaurus canudoi y el Arenysaurus ardevol. En Isona también hay restos de un dinosaurio acorazado y de varias especies carnívoras o terópodos que se han podido reconocer a través del hallazgo de sus dientes.

Otro de los atractivos que ofrecerá la ruta son el gran número de nidadas con huevos de saurópodos, ornitópodos y terópodos -en Coll de Nargó se encontró el más grande de Europa-, así como las pisadas de sus huellas. Destacan entre los hallazgos de réptiles voladores y algunas tortugas como la Polysternon isonae. Además, en todas las excavaciones han aparecido importantes colecciones de hojas fósiles que permiten determinar la vegetación del mismo período.

El Prepirineo actual fue el escenario de un verdadero espectáculo hace sólo unos millones de años. Un auténtico parque jurásico muy poco conocido, del que todavía hay mucho que disfrutar.

Cecília López

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