Las asociaciones gitanas de Catalunya participarán de forma masiva en el 9-N

La FAGiC se ha sumado a la campaña a través de los patriarcas, que llevan meses de trabajo para movilizar al colectivo

Detrás de la pancarta de la manifestación de la víspera del 11 de septiembre en Lleida, acompañado de centenares de antorchas, Antonio Salazar subía a la Seu Vella para reclamar la independencia de Catalunya y el derecho a decidir. Es uno de los patriarcas gitanos más influyentes del país, portavoz y fundador de la Federació d’Associacions Gitanes de Catalunya (FAGiC). Ataviado con una estelada a modo de capa, aseguraba aquella noche: “El pueblo gitano quiere la independencia, queremos un Estado propio”. Ahora, a pocos días del 9N, Salazar explica que el colectivo le “ha dado la palabra al President Mas” para acompañarlo en el proceso y añade: “Acudiremos a votar en masa porque no tenemos miedo”. Uno de sus principales argumentos para participar en el proceso participativo del domingo es que el colectivo gitano catalán mejoraría su situación en una Catalunya independiente, tanto por “el reconocimiento cultural” como por las “políticas socioeconómicas que el Govern podría desarrollar en la lucha contra la desigualdad” que sufre el colectivo.

Las asociaciones gitanas de Catalunya no se han querido mantener al margen del contexto político catalán. Sus representantes han acudido a las reuniones y encuentros territoriales de la campaña que Òmnium Cultural y la ANC han llevado a cabo por todo el territorio durante los últimos dos años. Además, llevan meses trabajando en sus entornos más directos para explicar al pueblo que representan la importancia de ir a votar el 9N.

A pocos días del domingo, Antonio Salazar asegura que los gitanos están “preparados para ir a votar”: “No tenemos miedo, creemos en la democracia y saldremos a la calle como el resto de la sociedad porque tenemos el mismo sentimiento catalán”. El patriarca leridano añade que no sólo los gitanos catalanes participarán en el proceso: “También nos hemos puesto de acuerdo con el colectivo de Perpinyà, que nos ha asegurado que va a mostrar su apoyo al proceso”.

Según el fundador de la FAGiC, el colectivo al que representa tomó la determinación hace dos años de alinearse con la propuesta d’Artur Mas por motivos identitarios: “Nosotros tenemos una historia, una cultura y unas tradiciones estrechamente relacionadas con este pueblo, que Catalunya siempre ha reconocido y respetado, así que ahora tenemos la obligación de estar a su lado”. “Tenemos muy claro que las políticas del Govern nos benefician como pueblo y luchan por eliminar las desigualdades que vivimos como colectivo, por ello le hemos dado nuestra palabra a la ANC, a Òmnium Cultural, a Súmate, a Oriol Junqueras y al President Mas de que estaremos a su lado”, arguye Salazar.

Junto a Salazar en Lleida, otros representantes gitanos en Catalunya explican su sentimiento catalán. Enric Castellón, miembro de la Federació d’Associacions Gitanes de Catalunya, se presenta como “gitano y catalán” y explica que buena parte del colectivo tiene ese “mismo sentimiento”. “Hemos llegado a un punto en el que no hay otra salida que no sea la independencia, en una Catalunya independiente, el pueblo gitano catalán viviría infinitamente mejor”, considera.

La familia de Jaume Reyes, otro patriarca leridano, ha vivido marcada por la represión franquista, algo muy común entre los gitanos de Lleida. Reyes asegura que “apenas se ha valorado nunca la ideología del colectivo, que en muchos casos hace muchos años que se defiende”.

En este mismo sentido habla sobre su madre Antonio Salazar, que es el único fundador vivo de la FAGiC. “Los viejos han ido muriendo todos”, lamenta, y no ha podido contar su historia. “Herminia Jiménez [su madre] era de Joventut Republicana y durante la guerra estuvo en la columna Líster luchando contra el franquismo”. El veterano patriarca está convencido de que sus ideales independentistas se forjaron durante la postguerra: “Vivimos la persecución en nuestras carnes y acabamos exiliados en Francia, donde encontramos otras familias gitanas como los Reyes, Pubills y Ximénez”. Considera que se les expulsó de la España franquista por ser gitanos, catalanes y republicanos.

Años más tarde los Salazar y algunos Reyes regresaron a Lleida. “En el sur de Francia hemos dejado a familiares que sólo hablan catalán, que creen profundamente en los Països Catalans y que siguen luchando por su lengua”. Hace ocho años, algunos de los gitanos leridanos que se dedican al mundo de la canción ya grabaron un disco en el que se reivindicaba a través de la música la Estelada del País Invisible.

Esta semana siguen las reuniones de última hora en todo el territorio para ultimar los preparativos del domingo. También las actividades para incentivar la participación el 9N. En Lleida, el colectivo gitano, que está formado por unas 16.000 personas, ha decidido que acudirá por collas a ejercer su “derecho democrático”. “Será un hecho histórico que no queremos perdernos”, proclama Salazar.

Cecília López Martínez (@cecilialopez_ma)

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